En tres retazos

Al mismo que me condena Articulos de Alfonso Piñeiro, publicados en cualquier soporte,
con memoria o sin fortuna, que llegaron o que no quisieron quedarse...
y algún experimento de periodista que busca su espacio en la red

Facebook / Twitter

Confidencialba Mi actual proyecto profesional, del que soy editor.
Sus principios son independencia, crítica, certeza e información.

También en Twitter y en el desaparecido Soitu.es

ContraTitulares Primera experiencia blogger.
Única referencia durante mucho tiempo con ese término en Google.
La aventura terminó cuando dejé Madrid por Albacete... pero cualquier día regresará

Adios, Madrid

20100728

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El decálogo de Café y Twitts

Con motivo de la publicación del libro Líneas desde el páramo y la celebración del III Café y Twitts el administrador de este blog y autor de dicha obra propone a los participantes en el evento un experimento. A partir del artículo Manual de supervivencia, que se encuentra recogido en el libro y que se reproduce a continuación, se pide a los asistentes al III Café y Twitts que de cara a la próxima cita, en septiembre salvo impedimentos de última hora, escriban su propio decálogo acerca de la ciudad que en alguna ocasión les acogió, o aquella en la que nacieron.


Con el conjunto de textos se confeccionará un libro colaborativo que se publicará en la plataforma digital o editorial que se estime oportuna, y bajo un título que habrá de decidirse durante este III Café y Twitts.


Manual de supervivencia fue escrito durante la etapa albaceteña del administrador de Al mismo que me condena, durante la cual ejerció como periodista en diversos medios y fue editor de su propio proyecto web, la primera etapa de Confidencialba.


Mi muy querido amigo: enterado quedo de tu próxima visita a las llanuras manchegas, y sorprendido doblemente. Primero, porque unir como elección Albacete y mes de agosto es una unidad de destino más friki que la que proponía Falange “en lo universal”. Segundo, porque por mucho bombo y platillo que le hayamos dado al súper-híper-mega futuro Centro de Recepción de Visitantes, cual Faro de La Moncloa retro-chic, me parece demasiado pronto para que sus efectos pudieran justificar tu viaje. Sea como fuere, hete aquí que me veo obligado a transmitirte mis escasos conocimientos para sobrevivir al estío –que no hastío– albaceteño. Si ves que tal, toma nota.

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Estampita doble y sin timo

Con motivo de la celebración del III Café y Twitts


Ustedes me disculpen, periodista
es quien les habla, y esclavo de tal
condición, versifica más bien mal,
recita peor, y es un optimista

con experiencia, esto es, pesimista
con pinceladas de humor desigual.
Por eso, con ribetes de actual,
se les presenta hoy este sonetista.

Para decir que si fueran ustedes
toros, jamás prohibiría la fiesta
de quienes son maestros de las redes;

que si fueran de compra una propuesta,
sus acciones vistieran mis paredes
pues soy Vivo con tanta gente honesta.

Que si fueran wikileaks militares,
protegería su sabia amistad;
si iPhone fueran de la movilidad,
hasta su antena iría a mis altares.

Si fueran mis guardametas sin pares,
Carbonero sería con lealtad;
si glorias del balompié sin fealdad,
yo afición que les sigue a todos lares.

Que si fueran una Campus Partís,
ojalá fuese quien esto recita
juego digital, siquiera el parchís.

Doble y sin timo es esta estampita
pues es doble placer el CafeyTwitts:
uno, ustedes; dos, esta terracita.

20100716

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Con estas marcas no hay quien haga negocio

La última vez que recibí un meme corría el año 2006 y administraba entonces el blog ContraTitulares, hoy en estado latente, aunque algunas voces me piden de forma insistente que regreso a él. En 2010 he recibido dos vía Twitter. Uno lo tengo aparcado. Al segundo, que recibo de Iván Fánego, no puedo negarme. Se trata de citar mis tres marcas favoritas.

Me produce una pereza terrible citar tres marcas de las que sea fan. Directamente, no consumo marcas. Y si lo hago, es por un motivo tan concreto, como un perfume recomendado, que elevarlo a la categoría de marca que idolatro me parece indigno, no tanto por mí como por la propia marca, pues seguro es que cuenta con fans de mayor categoría y adicción. Así que me propongo no tanto hablar de marcas comerciales, como sí de marcas vitales: tres espacios de mi vida sin los cuales no sería lo que soy.