En tres retazos

Al mismo que me condena Articulos de Alfonso Piñeiro, publicados en cualquier soporte,
con memoria o sin fortuna, que llegaron o que no quisieron quedarse...
y algún experimento de periodista que busca su espacio en la red

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Confidencialba Mi actual proyecto profesional, del que soy editor.
Sus principios son independencia, crítica, certeza e información.

También en Twitter y en el desaparecido Soitu.es

ContraTitulares Primera experiencia blogger.
Única referencia durante mucho tiempo con ese término en Google.
La aventura terminó cuando dejé Madrid por Albacete... pero cualquier día regresará

Adios, Madrid

20080414

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Capitán. Mande firmes

Sólo le queda ser negra. Y, encima, pasando revista el Día de la República. Con un par de chacones. Y no será por falta de colores: roja, verde y morada, dicen. Lo de roja me da un poco de risa: rojos, rojos, lo que se dicen rojos, no quedan ni los imitadores de posteridad del príncipe Kropotkin, ahora que ese nombre lo es más de grupo modernito electrónico meterruidos que de vestigio del anarquismo.



De cara a la foto y el borrego (ups, ep... el votante), decir que uno es sandía (rojo por dentro, verde por fuera), no está mal del todo. A Schröeder le funcionó hasta que Zapatero se ciscó en las opciones de Merkel. Con lo experto que es el muchacho de ojos azules en desviar el tiro, el amigo Gerhard empezó a preparar bártulos el mismo día que Zapatitos largó su pronóstico para los teutones.

Rojo, risa. Verde, pues bueno, pues de acuerdo. Hoy en día ser algo verdoso es casi tan aséptico como comprarse un aparato de TDT. Tiene poco de moderno y no digamos ya de revolucionario, pero al menos es funcional. Si no eres algo ecologista, aunque sea la puntita, pues no sintonizas. Se te ve casposillo, fofón de ideas, extrañamente friki, como fuera de la vida y del mundo. Desde la Juliana de Valeriano Belmonte, hasta la Rocío de Joaquín Sabina, todos te van a pegar un repaso de cuidado.

Rojo, risa. Verde, aséptico. Morado, pues un poco más de lo mismo. Hoy es morado, o sea, feminista, hasta el más carca de los Legionarios de Cristo. Lo de la mujer en la cocina, cuando se trata de hablar al exterior, no se le ocurre ni al más torpe de los machorros. Que los hay, por no hablar de la cantidad de señoronas bienpensantes, o de víctimas sociales de baja estofa, que por falta de educación y de autoestima tragan con carros y carretas. Desertoras de sus propios derechos personales que suman, sin saberlo, su ignorancia a la ignominia.

Pero que sean de postín, no quita que a doña Carme (y no Carmen, lo siento mucho por los de la urticaria con Els Paisos), no se le identifique con esos colores. Sociata, ecologista y feminista. Por no sumar: arco iris, de la paz; senyeril, por catalana. En fin. Qué divertido imaginarse a tanto chusquero, de los de adarga antigua y maltrato a la soldadesca, poniendo el grito en el cielo por el nombramiento de la ministra. “Pepe, qué vergüenza, dónde vamos a llegar, con lo que tenemos que aguantar y ahora ésta de jefa nuestra, vaya unas fuerzas armadas de pacotilla, yo me borro”.

Pues que se borre. Da alegría comprobar que al final va a ser verdad aquello de que la política evoluciona, las sociedades cambian, los pajarillos cantan y las nubes se levantan. Si alguien siente que le han metido una flor en el culo, como le pasó el día que se aprobó el divorcio express, o que se decidió llamar matrimonio a lo de los muchachos que quieren a los muchachos o las mujeres que desean a las mujeres, ése es su problema.

“Capitán. Mande firmes”, ordenó la ministra. Y el capitán mandó. Y su gleba armada se puso firme. Ojalá fuera verdad lo que añadió su antecesor José Antonio Alonso: que todo se ha hecho en un ambiente de total normalidad. Nones. Me lo creo tanto como la rojez de Chacón y sus compañeros de filas. Que traguen, pase; pero no les veo aplaudiendo, por mucho que me aseguren que el ejército ya no es el de los tiempos del fusil con mirilla desviada de Manolo Manzaneque. También había cambiado la Guardia Civil, y por lo pronto quienes pusieron a prueba la buena disposición de los mandos se chuparon 13 semanas de suspensión de empleo y sueldo. Ne. Ponte tú a pasarlo.

Por eso es que sólo le faltaba ser negra. O marroquí. O ecuatoriana. Y además lesbiana, y a poder ser casada en el Ayuntamiento de un pueblo conservador y cerril. Pero no conviene abusar. Bastante es con el susto que, por el momento presente, se habrán llevado quienes pensaron que las cosas de matar sólo tenían voz de mando rasposa y plagada de testosterona. Oiga, no. Estamos en el siglo XXI, y algunos empezamos a creernos que nuestros administradores también se lo están creyendo. Crucemos los dedos.

Crucemos los dedos, y que llegue todo el aire fresco que se necesita: Papas de Roma que den su bendición al preservativo, show business que busque algo más que el espectáculo con moralina, presidentes de patronal que no miren con ojos de petrodólar, un Nelson Mandela por cada desgraciado país africano, jeques arábigos a los que no reciban mequetrefes encorbatados... Me llamarán iluso, pero quién nos iba a decir, hace sólo diez años, que al frente de Defensa hubiera una mujer. Tiempo al tiempo.

Publicado el 15 de abril de 2008. Página 5

20080406

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Malos tiempos para la economía...

Sus amigos le ponen a caer de un guindo. Con la risita floja típica de quien piensa “qué capullo. vaya unas historias que se cuenta”, pero con los inconfundibles ojillos saltones de quien se pone en guardia. Lo mismo es cierto, rumian; lo mismo... lo mismo hasta es verdad.



Fue el pasado fin de semana, allí en los orígenes de donde procedemos los cuneros más odiados de toda España, tanto la profunda como la ilustrada. Eso es, en la Villa y Corte. O más bien, en uno de sus muchos pueblos de la hipermegapija Sierra madrileña. Alpedrete, que mira tú por donde, empieza y termina igual que esta ciudad. Pero nadie canta Alpedrete, rima y vete.
Dos amigos y con sus encantadoras parejas. Amigos de toda la vida, de esos que cada vez es más difícil encontrar (lógico, cada vez nos queda menos vida). Y así, entre carantoña y ambiente libre de humo (“el niño, el niño”), echaron la tarde.

Los dos se ocupan en negocios vinculados a la construcción, que como todos ustedes saben está más bien con el tembleque por toda bandera. Ya saben que media España, y la otra mitad, no saben qué hacer para repeler sus nefastas consecuencias de la burbuja.

Y entonces se lo dijo. Según, vieja sabiduría, “malos tiempos para la economía, buenos tiempos para los periodistas”. A saber por qué, pero dice que es un clásico, que funciona siempre. Disculpen la simplicidad, pero aunque sólo sea por la conocida Ley de Atracción, a base de pensar que te puede ir mejor, lo mismo te va mejor.

No lo tiene tan claro el presidente de la Asociación de Periodistas de Albacete. Armando Jiménez considera que se ha perdido para siempre la oportunidad de dignificar este noble pero sacrificado trabajo. Me pregunto cuándo se ha perdido: hace una semana, hace un año, hace un siglo... Lo confieso, hablo sólo con la información de la nota de prensa. Me faltan datos.
Me viene a la memoria la canción de Silvio, Playa Girón, aquella de “compañeros poetas...”. Y casi sin salir de la tonadilla, prosigo con lo de “me urge saber qué tipo de adjetivos se deben usar para hablar” de esta profesión, “sin que se haga sentimental, fuera de la vanguardia o evidente panfleto”.

Por ejemplo, todo periodista que crea en su labor sigue sin aceptar que le tosan sobre cómo se debe contar una historia. Y así ha de ser: debe resistirse. Porque incluso en tiempos de Internet, bautizados como Era del Periodismo 3.0, el profesional digno sigue siendo portador de un mensaje exclusivo: ingenioso, pragmático, ágil, sabio, inspirado, sensible, creativo y, claro, comunicativo, según ha establecido en fechas recientes el comunicólogo peruano Guillermo Cullel.

Eso, o convocar una mesa sobre cómo mantener la ética ante las presiones de los grupos de interés, son formas de dignificar un trabajo. Es necesario, pero... ¿será posible?

Publicado el 5 de abril de 2008. Página 3

20080326

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Noches soñando que me escupen

Van un gallego, un vasco, un senegalés y un albaceteño. Como no tienen nada mejor que hacer, deciden matar el rato a ver quién tiene la historia más osada que contar. A ver quién tié los huevos más grandes, dicho en el lenguaje de Mariano, cuando va al Bernabéu los domingos de Misa que confiesan las noches del viernes en el puticlub.



El albaceteño se lanza el primero al ruedo. Pa chulos, nuestros pirulos. Resulta que se ha tirado en Praga casi seis meses, y ahora tiene que echarse otros seis a cuestas en Maiami, óyeme mamita, tú vit-te. Y lo tiene más bien como jodido el hombre. En resumiendo: que tiene la desgracia de llamarse igual que uno de los criminales más buscados de la yankeelandia, y que no le van a dejar ni bajarse del avión.

Senegalés, gallego y vasco lo flipan, claro. El de piel tostada le pregunta que si los de la Cuba “florida” no han visto que no tiene la misma cara que el hideputa buscado por los federales. Es como si a mí, añade, me confunden con Santa Claus porque lo dejo todo bueno, bonito y barato. Pues que no lo soy. Vaya, no hay ni que decirlo. El gallego, que, coincidencias de la vida, sabe bastante de las confesiones de Mariano (por segunda vez aparece en este artículo sin estar implicado en nada el buen hombre), dice que nada es eterno. Que según. Y que depende. Pero eso no tiene importancia, a fin de cuentas es lo que dicen todos los gallegos, responde el vasco, y mi patria, sólo como botón de muestra, sí que es eterna e inmutable. Y con RH propio. Telita.

Venga, moreno, le espetan al africano. Tira tú. Pues a mí resulta que me han caído 3.200 pavazos de multa porque me han pillado los maderos (hijos de su p. madre, agrega el de Arrasate casi de forma autómata), con 147 CD y 35 DVD piratas, encima de una manta. Y a ti (mira al de nuestra city), guapo, a lo mejor no te dejan entrar en EEUU para celebrar la victoria de Obama frente al cachondo de Giuliani. Pero es que a mi menda le echan de España por diez años.

Aquí el cuadrálogo va tomando tintes de La Vida de Brian. Como cuando el preso colgado durante 30 años le dice a la fila de los que van a ser crucificados: “Qué suerte tienes cabrón, qué suerte tienes macho. Paso noches enteras soñando que me escupen”. Pues el chaval del norte de Burgos igual: ¡qué suerte!, exclama, a nosotros no nos echan de España ni que les quememos los aeropuertos. ¡Con las ganas que tenemos de irnos! Y el gallego añade que los caminos del Señor son inexcrutables, y que hay que dar a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César.

A ver, listiño, cuéntanos tú la tuya. Pues la mía, se arranca el de Villalba (la de Lugo, no la de Madrid, aunque le pone oficiar en la capital), es que me he pasado ni se sabe la cantidad de años predicando contra el pecado y para salvar las almas, y por culpa de un presidentucho de tres al cuarto tengo soliviantado al rebaño: los que no están maricones perdidos les da por apoyar normas laicas, y a mí no se me pone en la entrepierna que España deje de ser católica, apostólica y romana. Por algo me llamo Antonio María. No te preocupes, le replica nuestro convecino, que es más probable que los manchegos dejen de dar mayorías socialistas, a que los tontolabas de los Pirineos para abajo dejen de estar a Dios rogando y con el mazo dando. Siñó, apunta el negro, tú tener negosio seguro más que mí, que ser delito.

¿Y Karmelo? ¿Qué se cuenta, pues? Pues hosti, tú. Que tengo una pandilleja de amigos desde antes de que saliera de txikitos, y ayer a uno le han inflao a collejas. Que lan dejao con una fractura en la costilla, y con un neumotórax. Ahí va, Dios. Pa que luego digan que somos brutos, ¿o qué? Y en esto que sus tres contertulios le inquieren: oye, ¿y qué fue lo que pasó? Pues lo normal, responde Karmelo, huir de la pasma. ¿Y por qué le persiguen?, le repreguntan. Y Karmelito que se desespera: ¿pues no os digo que por lo normal, hosti?, pues por poner bombas, pegar tiros en la nuca y cosas así, oye.

Y en esto que los otros tres cogen y se van: “Mira, lo nuestro es de juzgado de guardia. Pero lo tuyo... Anda y que te den”. Y se van juntos, siendo tan distintos. ¿Será la globalización?

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Publicado el 8 de enero de 2008 en página 5.
Dedicado al buenazo de Sergio, por inspirarme para esta historieta.

20080311

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¿Quiere usted el ticket?

A punto han estado de conseguirlo estos cabrones. De que cambiara el artículo que tenía pensado para hoy. De que por su falta de cerebro y sus tiros en la nuca cambiara de registro. Pero nones. Me llevaría a politizar. Y a ciscarme en su madre, que bastante carga tiene ya con haber parido a un asesino demente. Y a poner de vuelta y media a los políticos que piensan que es bueno sacar de paseo a estos terroristas de medio pelo, de forma machacona durante cuatro años, con tal de sacarse unos votos de la manga. De la cobarde manga de la instrumentalización.



Pero no. Me salva, nos salva, que hoy toca jornada de reflexión. Y no se puede hablar de cosas de votos, ya vengan de barbudos con niñas o de zetas con buena suerte. Es caquita. Caquita legal: eso no se toca. De no haber sido por ello, hoy habría dedicado íntegro este espacio a hablar de esas dos cagarrutillas, dos niñatos que se creen muy vascos los muy necios, y que no tienen ni media hostia; pero que llevan su parabellum para ocultar su complejo de mosca intelectual y política, de chuscos perros de presa.

Ténganlo en cuenta, pues, y no me condenen. Frente a la repugnancia, ni media palabra. Más que repudio, es silencio lo que deberían provocar. Dice el tópico que los terroristas atentan cuando pueden. Y un cojón de pato, con perdón. No es políticamente correcto, pero ni de coña acepto eso de que “cuando pueden”. Atentan cada vez que quieren. Cuando les da la real gana. Cuando se les pone en la entrepierna. Porque calzarse un percutor, y pegar cuatro balazos 9 milímetros por la espalda, o de frente, es muy, muy fácil. Basta con tener el arma. Y pum.

Aquí me tienen. Prometiendo que no voy a hablar de esta pandilla de babosos y, como el soneto de Quevedo, burla burlando van tres párrafos. Y el cuarto entrando con más suavidad que el dedo del asesino en el gatillo de la ignominia. Digo que un nazi abertzale atenta cuando quiere. Y lo mantengo. Da igual que esté activado el nivel 3 de alerta policial, como así sucedía. Es imposible controlar todos y cada uno de los objetivos de un malnacido. Y más cuando el objetivo es un currela de un peaje de autopista, de los que sólo cruza con usted un “buenos días” y, a lo sumo, un “¿quiere usted el ticket?”.

Vaya una mierda de izquierda, cargándose a un currito como el que puede cruzarse cualquier día, en el bar, echándose un cafelito y un par de chupadas más al piti, “que tengo al jefe mosqueado”. Vaya una mierda de terrorismo, que busca cepillarse al último pringao, con perdón para el concejal, al que le honra, precisamente, ser un pringao. Un don nadie. Y es lo que nunca entendió Francisco José Alcaraz, cuando afirmaba, el muy sátiro, que “las víctimas no han muerto para esto”. Precisamente, inútil, murieron por nada. Eso quieren ellos, los botarates de ETA: que nuestras víctimas sean mártires. Y están ganando. Qué estropicio. Que alguien reaccione. Y a votar.

20080220

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¡Compatriotas!

Compatriotas cubanos. Compatriotas de sangre y patria. Compatriotas que pasasteis –y que seguís pasando– hambre por esa amada Revolusión de salarios en pesos devaluados y exportaciones millonarias en monedas extranjeras veinte veces más fuerte.

Compatriotas todos, digo. Ha llegado el día. Fidel se va. Sí, mi pana. Como lo oíste. Castro no quiere hacerse eterno. Que medio siglo como dictador ya está bien. Ahora es tiempo de dejar paso a las nuevas generaciones. Al aire fresco. Es tiempo, en definitiva, de que un nuevo líder joven, con ideas renovadas para la Isla que tanto amáis, tome las riendas de nuestro führersito cubano.



Y para que veáis cuan ama Castro a todos y cada uno de vosotros, compatriotas, incluidos los exiliados, perseguidos, represaliados, refugiados en Miami, Francia, España, Gran Bretaña y otro largo etcétera, el padre Fidel os deja un futuro esperanzador. Un futuro en buenas manos.

Sí, panitas. El hermanísimo Raúl, de ochenta y tantos, y también más pa´cá que pa´llá, es la savia nueva de este Régimen corrupto. Él es el elegido por méritos propios. Y porque vosotros, compatriotas, así lo habéis elegido libre y democráticamente. Él es la sangre fresca que este país tanto necesita. Y él será a partir de ahora quien tome (las) represalias (con) contra los espías del Imperio yanki. Esos traidores al Ché Guevara y toda la parafernalia que pretenden buscar un futuro, ni mejor ni peor, simplemente un futuro, lejos de la represión y la miseria. Malditos contrarrevolucionarios.

Pero no os dejéis engañar, compatriotas. Chávez, ese gran líder sudamericano, admirado allá hasta donde la pronunciación de su casto nombre llegue, ya lo ha advertido. América, y sus secuaces populistas y faranduleros de la Unión Europea, sólo quieren para vosotros, luchadores hartos de no poder alzar la voz y de pensar por vosotros mismos, una transición controlada hacia la democracia. Los muy fascistas.

Ha llegado la hora, mis panas cubanos. La Historia deberá juzgar a quien hizo del morir de pie a vivir arrodillado tan sólo un lema capitalista para serigrafiar en las camisetas de turistas y en los corazones de aquellos que un día sí soñaron con un comunismo justo y utópico a partes iguales.

La decisión, compatriotas, está en vuestros corazones. Y en vuestro espíritu luchador. En vosotros, pueblo, está seguir los pasos de quien inició una verdadera revolución a bordo del Granma, hoy un planfleto propagandístico típico de régimenes dictatoriales. Y lo está defendiendo, pidiendo, exigiendo, reclamando, la libertad de pensamiento, de opinión, y de poder ciscaros en el puto comandante de mis lereles si hace falta sin ser puestos en la cárcel por traidor a la patria.

Así que compatriotas bolcheviques, he dicho. Vosotros veréis. Un Régimen continuista con un dictador anciano, con otro a la sombra más anciano y más dictador aún, es el paraíso comunista que tanto habéis disfrutado durante estos cincuenta años de miserias y represión. Lo demás, ese invento capitalista de la democracia, son chorradas de Washington y Bruselas.
Así que, que no os engañen compatriotas. Para eso ya está Fidel. De lo contrario sería contrarrevolucionario.

Publicado el 21 de febrero de 2008
Página 5

20080127

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No te vayas todavía


Pues sí. Pues algo se muere en el alma cuando un amigo se va. S’a jodío que si se muere. Y los capullos de la corbata ni se enteran. Que le pregunten a Carrillo, don Santiago, si algo se muere en el alma cuando un amigo se va.



Por ejemplo, el día que se te muere la parte izquierda del coso mental de hacer ideologías. Por ejemplo, cuando flipas con cualquier mindundi que le han dado carguillo, tipo ministro o delegado de nosecuantis, y el mismo día que el Instituto Nacional de Estadística está que echa humo por las orejas con los datos del desempleo, te dicen que no: cuatro pipas, men, tikirisi, si esto se arregla en un pis-pás. Un susto típico de diciembre. Casi dos millones de pringaos en esperando que le caiga el maná del curro mileurista (o quinientoseurista, que total, mira). Aviao va el que no crea. Ya puede sentarse a esperar, ya.

Ahí, cercano al shock por cortocircuito neuronal, te das cuenta de que ya entiendes lo de tantas juventudes perritofalderas, contratadas a base de “tú medra y el Comité dispondrá”. Claro que, miras para el otro lado, y te topas con las nuevas hitlerianas, perdón, las adolfinas generaciones, y te entra un canguelo que para qué, Dios padre y muy señor mío. Entre los herederos de los bigotitos recios, y tanto hideputa suelto vestido de progre con mentalidad de sofistas (no hay verdades eternas, sólo importa lo bien que se argumente). Virgencita que me quede como estoy.

Que me desvío. No sé si me se sigue. Lo que me ocurre, en definiendo, es que cornudo y apaleao, pues mire, como que no. Que además de ensartarme entre unos y otros la vara de la esclavitud por la parte del liberalismo rectal, quieren que encima les aplauda con las orejas el mamoneo que se llevan pegando diez años. Y aún me queda algo de cerebro. Vosotros, que organizasteis este sarao especulando por doquier, agachad la cabeza, ya que no lugares innombrables en prensa escrita, y mojaos un poco. Carajo.

Porque lo de ayer, lo de los 2.000 currelas más en la p. calle en nuestra querida y manchega Castilla sur, es culpa vuestra. Lo de los 117.000 en todo el país también es culpa vuestra. Así os infléis a leer el credo, a razón de rezo por parado nuevo, y se os pongan rojitas las orejas cada vez que mencionéis aquello de “por mi culpa, por mi culpa, ¡¡por mi gran culpa!!”. Y no me miréis mientras tanto de soslayo con expresión de “culpa, ¿por qué?”. Lo sabréis de sobra.

Mientras en este país de Lazarillos de Tormes (inocente al lado de tanto pícaro aprovechado de las ingenuidades del día a día), ha habido miles de empresarios y cientos de miles de trabajadores tragando sus lágrimas para salir adelante, vosotros os habéis hinchado a espuertas con el 3.000 por ciento de beneficio bendecido por el ladrillo. Y ahora venís a llorar. Los de la izquierda parva y los de la derecha machacona. Anda. Anda. Dame ganja para evadirme de Babilonia.

Publicado el sábado 26 de enero de 2008
Página 3